Motivación. La eficacia de un equipo radica en su capacidad de motivación
Febrero 27, 07 by JesúsEl miedo, los incentivos y la posibilidad de desarrollo profesional son los aspectos básicos con los que hay que trabajar si uno quiere estar motivado y vivir en un entorno donde las personas esten motivadas.
El miedo crea tensión, estres y provoca unas condiciones de trabajo deterioradas que acaban produciendo una gran insatisfacción y en muchas ocasiones una productividad muy baja. Sobre todo, porque la desconfianza y la tensión provocan reacciones defensivas, desapego al trabajo diario y la búsqueda de la satisfacción fuera de la empresa. Vamos, que todos terminan perjudicados.
Los incentivos es otra manera de motivar al equipo, pero no es la panacea, tiene el problema de confundir al trabajador, que puede creer que se trata de un derecho, y con eso se pierde el objetivo, que es el de motivar.
Un entorno que posibilite un desarrollo personal y profesional es determinante. Podemos aproximarnos mediante estímulos diversos:
a) Ofreciendo retos a través del puesto de trabajo.
Asignar pequeños proyectos que exijan aprender tareas nuevas y tratar con nuevos grupos de personas.
Ofrecer tareas relacionadas con la formación, asistir a cursos o enseñar a los demás.
Incentivar al equipo para que adquieran nuevas habilidades (comunicación, liderazgo y persuasión).
b) Ofreciendo valores que crean compromisos y fidelizen a los miembros del equipo. Este compromiso se basa en la posibilidad de participar en la toma de decisiones para disponer de más responsabilidad y autoridad en la ejecución de sus tareas, y conocer mejor que es lo que está ocurriendo en relación con su propio trabajo y con la empresa en general.
Se trata en definitiva que el propio equipo se haga responsable de su propia motivación y que las personas que forman parte de un equipo vean sus necesidades cubiertas. Estas necesidades consisten en recibir satisfacciones y prestaciones, intercambiar (ser reconocido por los demás) y dar (aportar cosas para conseguir los objetivos colectivos).
Si las personas se motivan cuando, mediante su trabajo, pueden satisfacer sus propias necesidades, está más claro que el agua, que es muy importante que un directivo invierta tiempo, energía y disgustos en crear las condiciones necesarias para que las personas se motiven a sí mismas, en lugar de invertirlos en intentar motivar al equipo.
El beneficio extra que se crea es mucho mayor, los profesionales se siente responsables e importantes, valorados y seguros; por tanto, con un alto nivel de satisfacción. Y la empresa tiene profesionales comprometidos con sus objetivos, de manera que aumenta la calidad y la rentabilidad.
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Este es el blog personal de Jesús Hurtado, CEO y socio fundador de Constela Networks S.L. En él trataré temas relacionados con la creación de negocios y marketing de internet, posicionamiento en buscadores, gestión de empresas, y curiosidades sobre mi actividad profesional y personal. ¡Nos leemos!
01 • marcela Says: 07.05.07 at 0:55
Definitivamente creo que la motivación es la herramienta principal para lograr un mejor desempeño en cada empleado, sin embargo creo que muchas veces el ambiente laboral en el que se desarrolla, no permite la motivación del empleado; por ejemplo en la organización para la que trabajo el director de mi departamento es sumamente imponente y lo único que crea en los que somos nuevos, es tensión y miedo hacia las tareas que nos delega, eso ha disminuido mi motivación, ya que cuando se que el no está en la oficina trabajo con muchas más ganas y me siento tranquila, cuando el está solo siento que vigila el trabajo e impone autoridad entre los que no tenemos su mismo nivel.